Testimonio: Hallux r√≠gidus en 3¬ļ grado con dedo completamente r√≠gido.

Muchísimas GRACIAS, Dr. Iborra.

Quiz√° ahora mismo se est√© preguntando ¬Ņy por qu√©? Se lo explico r√°pidamente. Hace tres a√Īos aproximadamente fui a mi m√©dico de familia porque me dol√≠a much√≠simo el dedo gordo del pie derecho.

El dolor prácticamente no me permitía ni dar un paseo.

Artrosis me diagnosticaron en el centro de salud sin ofrecerme ning√ļn tipo de soluci√≥n.

Mi sensaci√≥n fue que, directamente, me hab√≠an desahuciado por ser un proceso de desgaste l√≥gico por mi edad: 57 a√Īos ten√≠a en esa fecha.

Por mi cuenta estuve yendo a sesiones de fisioterapia durante dos a√Īos, donde ya me advirtieron que poco se pod√≠a hacer con mi pie en ese estado, pero, al menos, me calmaban el dolor colateral, pues al andar me dol√≠a pie, tobillo, pierna entera, cadera, y, a veces, hasta la cabeza.

Fue aqu√≠ donde me dijeron que lo que yo padec√≠a se llamaba exactamente Hallux r√≠gidus en 3¬ļ grado, ya que se hab√≠a quedado el dedo r√≠gido del todo.

Me puse a estudiar sobre esta enfermedad en internet y a buscar soluciones, y buscando y buscando y viendo de todo, fue donde vi un vídeo en el que usted explicaba perfectamente todo sobre el Hallux rígidus.

Me convenci√≥ a la primera y, sobre la marcha, ped√≠ cita a su consulta. En marzo de este a√Īo 2021 me vio usted por primera vez en su cl√≠nica, vio mi pie, me hizo unas radiograf√≠as, e inmediatamente me diagnostic√≥ y me ofreci√≥ una soluci√≥n al Hallux r√≠gidux.

Tengo que confesarle que no tengo ni idea de medicina, pero, por deformación profesional, sí que sé reconocer y detectar el talento a Kms. de distancia, y en su clínica, tanto usted como todos los que forman parte de la misma, rebosan talento por todos los poros de su cuerpo.

Usted me ofreci√≥ la soluci√≥n de una cirug√≠a del Hallux r√≠gidus consistente en una artrodesis. Es decir, dejarme el dedo totalmente r√≠gido. Tengo que reconocer que en un principio esto me dio algo de p√°nico, no es una noticia que est√©s acostumbrado a asimilar r√°pidamente, pero, inmediatamente pens√©: ‚Äėsi totalmente r√≠gido lleva ya tres a√Īos y encima este dolor me est√° matando‚Äô‚Ķ‚Ķ y, sin pensarlo m√°s, ajust√© con su enfermera Mar√≠a, extraordinaria profesional y persona, fecha para la intervenci√≥n.
El d√≠a 18 de mayo de 2021 a las 11:30 me estaba usted operando. Para la una de la tarde ya estaba la suerte echada. Tanto miedo como le ten√≠a a la intervenci√≥n del Hallux r√≠gidus y luego resulto un ‚Äúpaseo‚ÄĚ. No me enter√© de nada y sal√≠ andando del quir√≥fano con mi ‚Äúchancla ortop√©dica‚ÄĚ, el ‚Äútitanic‚ÄĚ como yo la llamaba.
Posteriormente, seguí al pie de la letra todas sus recomendaciones en cuanto a curas y medicamentos a tomar. Necesitaba recuperarme cuanto antes.
Seg√ļn sus c√°lculos, me dijo que sobre dos meses y medio tardar√≠a en poder comenzar una vida ‚Äúmedio normal‚ÄĚ. Sinceramente, no terminaba de creerlo. En mi mente me bombardeaba la idea de quedarme cojo para el resto de mi vida.

El resultado real fue el siguiente: El día 2 de junio pasé revisión en su clínica. Todo iba perfecto.

El día 11 de junio volví a revisión y María me quitó todos los puntos. Ya empezaba a manejarme mejor con las muletas y la chancla ortopédica.

El día 5 de julio volví a revisión de la cirugía del hallux rígidus. En estas fechas ya me sobraban las muletas. Me hizo usted una radiografía y todo había quedado perfecto y los huesos habían soldado muy bien haciendo un callo muy bueno. Usted me dijo que ya podía empezar a andar con mis propios zapatos, y así lo hice.

Por la noche, cuando regresé a casa tras el viaje de vuelta, me puse mis zapatos y empecé a caminar. ¡No me lo podía creer! Sólo habían pasado 48 días y ya estaba andando, y lo mejor de todo, SIN DOLOR ALGUNO. Una semana más tarde probé a conducir y perfecto, podía hacerlo sin problemas, y ayer, día 8 de septiembre regresé de unas mini vacaciones donde me he recorrido todos los pueblos medievales de Castilla-León: horas y horas caminando; algo que para mí hace tan solo unos meses era impensable.

En el mes de julio pasado cumpl√≠ sesenta a√Īos, en mis pensamientos me ve√≠a haciendo frente a una vejez muy prematura y postrado en una silla de ruedas por no poder soportar el dolor al andar. Ahora me has devuelto las ganas de volver a trotar por el mundo. Por eso te doy a ti y a todo tu equipo las gracias con may√ļscula.

Gracias Dr. Iborra. Gracias √Ālvaro. Un fuerte abrazo.

Antonio Ariza.

¬†Pd. Esta fotograf√≠a es del d√≠a 5 de septiembre de 2.021, te la env√≠o porque es curioso, tantas ganas ten√≠a de volver a ‚Äútrotar por el mundo‚ÄĚ que vi esta cruz desde lejos y me decid√≠ a subir a verla de cerca trotando entre pelda√Īos, matorrales y escalones, lo consegu√≠ sin problema alguno y sin dolor de ning√ļn tipo, y con el dedo tieso‚Ķ, jajaja.

Hallux R√≠gidus en un paciente del pod√≥logo √Ālvaro Iborra

An√©cdota: tantas ganas ten√≠a de ponerme a prueba a m√≠ mismo que cuando llegu√© arriba, un se√Īor que estaba al lado, quien me hizo la foto, me dijo, le he visto subir por aqu√≠ trotando igual que las cabras cuando resulta que a 10 metros de donde estamos hay unas escaleras que van directas al pueblo. Ni las vi, jajajaja