Hallux Rigidus. Artrosis Metatarsofalángica.

¿Qué es el Hallux Rigidus?.

El Hallux Rigidus o artrosis metatarsofalángica es una deformidad en la articulación metatarsofalángica del primer dedo del pie
Cursa con dolor y limitación del movimiento a la flexión dorsal de la articulación.
El dolor y la falta de movilidad se deben a un proceso degenerativo de la articulación, es decir la artrosis.

“Hallux” se refiere al dedo gordo y “Rigidus“ indica rigidez.

Debido a esta degeneración articular, con el tiempo, la articulación ira perdiendo movilidad de manera progresiva, y con esta perdida de movilidad se manifestará cada vez más dolor e incapacidad funcional. Como resultado del dolor, el paciente caminará cada vez menos y esta deambulación ira acompañada de cojera por el dolor intenso.

Muchos pacientes confunden el hallux rigidus con el juanete (hallux valgus); siendo estas dos patologías totalmente diferentes.

VÍDEO: HALLUX RIGIDUS – ARTROSIS METATARSOFALÁNGICA.

Causas del Hallux Rígidus o Artrosis Metatarsofalángica.

Hay diferentes causas que pueden favorecer la aparición de hallux rígidus:

  • Los traumatismos repetidos pueden ser los causantes del hallux rígidus (el caso de los futbolistas o bailarinas).
  • Un traumatismo severo sobre la articulación metatarsofalángica.
  • Enfermedades inflamatorias como la artritis reumática o la gota e incluso. 
  • Alteraciones biomecánicas del pie a lo largo de los años, como por ejemplo un pie plano o hiperpronado pueden ser causas biomecánicas que favorecen el desarrollo del hallux rigidus.
    Las alteraciones biomecánicas podrían entrar dentro del grupo de los traumatismos, ya que un mal funcionamiento biomecánico de la articulación va a hacer que choque y se desencadenar el proceso degenerativo.
    La alteración biomecánica más frecuente es que el primer radio se encuentre en flexión dorsal respecto a su falange, esto va a originar que el movimiento de rodamiento y deslizamiento de la falange sobre la cabeza del metatarsiano sea inadecuando durante la marcha, produciendo un choque y pinzamiento articular entre la falange proximal y la cabeza del metatarsiano, como se ilustra en la imagen.
Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica
Pie con Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica
Qué es el Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica

Mecanismo lesional debido a una alteración biomecánica

Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica

Mecanismo lesional debido a una alteración biomecánica

Diagnóstico del Hallux Rígidus o Artrosis Metatarsofalángica.

El diagnóstico del hallux rígidus es sencillo, pero se tendrá que investigar la causa, es decir si es biomecánica o por un aumento de ácido arico, que provoque a largo plazo un hallux rígidus.

Fundamentalmente el diagnostico se basara en la exploración manual de la articulación, en la que se apreciara una limitación a la flexión dorsal, asociado a dolor mecánico, a la palpación se puede apreciar un engrosamiento dorsal, lo que correspondería con el osteofito.

El uso de radiografía será útil para tipificar el grado de degeneración articular que existe, la resonancia magnética será útil para descartar osteonecrosis de la cabeza metatarsal u otras patologías.

Con la ecografía se puede observar proceso degenerativo, junto con el osteofito y si se encuentra en un proceso inflamatorio, e incluso si hay liquido en la articulación.

Ecografía de hallux rígidus

Ecografía de hallux rígidus

Prevención del Hallux Rígidus.

Antes de producirse el “hallux rígidus” aparecerá el “hallux límitus funcional” el cual se podrá abordar, evitando la evolución hacia el hallux rigidus.

Una manera fácil de intuir que existe un “hallux limitus funcional” son las hiperqueratosis (callosidades), siendo la más llamativa el “pinch callus”. Estas callosidades nos sugieren la biomecánica que está realizando el pie. Lo habitual es que se produzca esta hiperqueratosis por una deambulación denominada “roll-off o twist-off”. En cualquier caso, los dos tipos son una adaptación del pie a la alteración del primer radio en flexión dorsal.

Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica

Hiperqueratosis o callo debido a una mala biomecánica de la articulación

¿Cómo se Trata el Hallux Rígidus?.

En el tratamiento del hallux rigidus leve o moderado, se puede incluir el tratamiento conservador:

1. Modificacions del calzado, el cual la suela deberá de ser lo menos flexible posible, de esta manera se limitará el movimiento del dedo gordo y así disminuyendo el dolor. Un zapato con suela en balancín puede mejorar el cuadro clínico porque facilita el rodamiento del pie durante la marcha, sin forzar la flexión dorsal ni hacer tanta fuerza en la articulación metatarso-falángica para el despegue.

2. Ortesis plantares o plantillas personalizadas, en las cuales se incluye el control de la pronación o la semiferulización de dedo gordo.

3. Medicacion vía oral, e incluso infiltraciones, con ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas o suero autólogo condicionado.

4. La fisioterapia estará indicada en fases inflamatorias y de dolor, la cual puede ayudar a disminuir el dolor y la inflamación con terapia física y manual.

5. La cirugía se reservará para los pacientes que tengan un hallux rigidus avanzado, que les limite su actividad diaria por el dolor intenso que sufren.

6. AINES

En las fases más avanzadas, se pueden utilizar varios tratamientos del hallux rigidus arriba indicados simultáneamente.

Tratamiento Convencional del Hallux Rigidus o Artrosis Metatarsofalángica.

Tratamiento con Infiltraciones en la articulación del Hallux-Rigidus

Si el origen del Hallux Valgus es metabólico como en la enfermedad de la gota, habrá que mandar medicación para controlar los niveles de ácido úrico.

Si el origen es biomecánico en las fases iniciales el tratamiento conservador incluirá la realización de ejercicios pasivos con tracción del dedo para aumentar la movilidad articular, las infiltraciones o la utilización de una plantilla correctora estabilizadora.

¿Cuándo Operar el Hallux Rígidus?.

El Hallux rigidus se deberá de operar cuando se encuentre en estadio avanzado, es decir cuando el paciente tenga un dolor lo suficientemente importante para limitar su vida.

Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica

Cirugía. Artrodesis

Hallux-Rigidus o Artrosis metatarsofalángica

Con ecografía se pude realizar la cirugía del hallux rígidus, obsérvese el antes y el después, la línea verde describe el contorno de lo que era la exostosis.

¿Cómo se Opera el Hallux Rígidus?.

La operación del hallux rigidus consiste en fusionar la falange con el primer metatarsiano. A esta técnica la denominamos artrodesis.

El hallux rigidus se opera mediante una incisión de unos 3 cm, y por esa incisión se retira el cartílago, osteofitos y se remodela la articulación. Finalmente se fija la articulación con 2 tornillos o, en ocasiones, con una placa para que consolide el primer metatarsiano con la falange.

Es una técnica muy agradecida, al paciente se le va el dolor y puede caminar sin problemas.

Existen otras técnicas para el hallux rigidus, como son la artroplastia, prótesis parcial o total, queilectomia etc. Cada técnica estará sujeta a la actividad y edad del paciente.

operación del hallux rigidus

Existen otras técnicas para el hallux rigidus, como son la artroplastia, prótesis parcial o total, queilectomia etc. Cada técnica estará sujeta a la actividad y edad del paciente.

Postoperatorio del Hallux Rígidus o Artrosis Metatarsofalángica.

Los pacientes no deben de tener miedo a perder la movilidad en la articulación. Es más, cuando existe un hallux rigidus severo, la movilidad prácticamente está perdida y además hay mucho dolor.
Tras una artrodesis el paciente prácticamente no notará que ha perdido la movilidad del dedo gordo y sin embargo el dolor desaparecerá.

El postoperatorio de la cirugía del hallux rigidus dependerá del tipo de cirugía que se realice.

Generalmente no es una cirugía dolorosa, y la recuperación del paciente se obtiene entre 1 y 2 meses.

Al mes de la cirugía ya podrá calzar un zapato confortable.

Si necesita una baja laboral por una operación de hallux rigidus, esta se estima entre 1 y 2 meses; dependiendo del tipo de trabajo. Si el trabajo es sedentario la incorporación podría ser más rápida, pero si el trabajo es exigente para los pies, se podría retrasar aproximadamente 1 mes más. En cualquier caso, como en toda cirugía, los tiempos de recuperación dependerán de otros muchos factores propios de cada paciente, como es la edad, la calidad ósea, etc.