DR. ÁLVARO IBORRA
Recuperación del síndrome del túnel del tarso bilateral: testimonio real de evolución.
Este testimonio recoge la evolución real de una paciente con síndrome del túnel del tarso bilateral, desde los primeros síntomas y la dificultad para obtener un diagnóstico claro hasta la cirugía, la persistencia inicial de la neuropatía y la recuperación funcional progresiva posterior.
No pretende sustituir una valoración médica ni describir cómo evolucionan todos los casos de la misma forma. Su valor está en mostrar una experiencia real de recuperación en una patología compleja, especialmente útil para pacientes que llevan tiempo con dolor neuropático en el pie, diagnósticos dudosos o tratamientos previos sin una mejoría suficiente.
“Durante mucho tiempo nadie sabía explicar por qué no podía caminar”.
Mi nombre es Carla Álvarez y comparto mi experiencia porque creo que puede ayudar a otras personas que estén pasando por una situación parecida.
Mis problemas comenzaron en el verano de 2021. Empecé a notar dolor en los pies practicando pilates y, poco después, apareció un hormigueo desagradable al caminar. También me molestaba nadar, incluso bajando la intensidad. Poco a poco fui limitando cada vez más mi actividad física y caminaba menos porque los síntomas no dejaban de empeorar.
Durante meses acudí a distintos especialistas. Me valoraron fisioterapeutas, traumatólogos, podólogos, neurocirujanos, reumatólogos y especialistas en angiología y cirugía vascular. A pesar de las pruebas y de diferentes tratamientos, no llegaba un diagnóstico claro que explicara lo que me estaba ocurriendo.
En mayo de 2022 intenté retomar una de mis aficiones, el senderismo, pensando que quizá podría volver poco a poco a mi vida normal. Fue entonces cuando sufrí un dolor muy intenso en la cara interna del pie derecho que me impidió seguir caminando. Después apareció también dolor en el pie izquierdo, aunque con menor intensidad, y tuvieron que trasladarme en silla de ruedas.
Dolor neuropático, pero sin una causa clara.
A partir de ese momento comenzó una etapa especialmente dura. Me realizaron nuevas pruebas de ambos pies, tobillos y lumbares, pero ninguna explicaba de forma convincente mi dolor. Lo único en lo que varios especialistas coincidían era en que se trataba de un dolor neuropático y que debía medicarme para poder soportarlo.
Con la medicación y después de varios tratamientos fallidos, seguía prácticamente sin poder apoyar los pies en el suelo por el dolor. Además, aparecieron sensaciones muy difíciles de describir pero muy incapacitantes: notar como si pisara sobre agua, sentir pinchazos como agujas y percibir molestias alrededor del pie cada vez que intentaba caminar.
En ese momento, más que el dolor aislado, lo que realmente me limitaba era la pérdida progresiva de autonomía. Cada actividad cotidiana empezaba a depender de cuánto iba a doler caminar.
El diagnóstico de síndrome del túnel del tarso bilateral.
En medio de esa situación empecé a investigar por mi cuenta, intentando encontrar casos parecidos al mío. Fue así como contacté con el Dr. Álvaro Iborra en octubre de 2022.
Tras valorarme, me confirmó de forma rápida el diagnóstico: síndrome del túnel del tarso bilateral. Mis nervios estaban muy dañados y no había garantías de recuperación completa, pero por primera vez alguien me explicaba con claridad qué podía estar ocurriendo y qué opciones reales había.
Aceptar el diagnóstico fue importante, pero aceptar el tratamiento me costó todavía más. La propuesta pasaba por operarme ambos pies y acompañar el proceso con la medicación correspondiente. Nunca había pasado por un quirófano y me daba mucho miedo tomar esa decisión. Aun así, la claridad con la que me hablaron y la forma de explicarme la situación hicieron que acabara confiando en el proceso.
La cirugía no fue el final inmediato del problema.
Un mes después me operé ambos pies con el Dr. Álvaro Iborra y el Dr. Manuel Villanueva.
La intervención salió bien, pero la recuperación no fue inmediata ni lineal. Esto me parece importante contarlo porque muchas veces, cuando un paciente busca testimonios, necesita saber no solo que hubo una mejoría, sino también que el proceso puede ser largo y emocionalmente exigente.
Un año después de la cirugía, las pruebas seguían confirmando neuropatía del nervio tibial bilateral. Aunque ya había habido cambios, seguía manteniendo cierto dolor al caminar. En ese punto podría parecer que todo el esfuerzo no había sido suficiente, pero el tratamiento no terminó ahí.
La recuperación del síndrome del túnel del tarso puede requerir tiempo y un enfoque progresivo.
Ante la persistencia de la neuropatía, se me propuso un tratamiento con infiltraciones de plasma rico en factores de crecimiento con el objetivo de estimular la regeneración nerviosa.
A partir de entonces empecé a notar mejoría de forma progresiva. No fue un cambio brusco de un día para otro, sino una evolución gradual. Con el paso de los meses empecé a tolerar mejor la carga, a caminar con menos dolor y a recuperar sensaciones que había perdido durante mucho tiempo.
En la revisión de junio de 2024 llegó uno de los momentos más emocionantes de todo el proceso: las pruebas mostraban parámetros dentro de la normalidad. Después de todo lo vivido, era difícil creer que la evolución pudiera haber llegado a ese punto.
Cómo es la recuperación funcional en la vida real.
Actualmente, después de un año y nueve meses de evolución, hago una vida normal y he podido retomar poco a poco varias de mis actividades.
He vuelto a hacer pilates de pie, puedo nadar, caminar entre 4 y 6 kilómetros sin problema y siento que he recuperado una parte muy importante de mi vida cotidiana.
En un proceso como este, la recuperación no se mide solo en una prueba o en una exploración médica. También se mide en cosas que parecen pequeñas hasta que no puedes hacerlas: caminar, estar de pie, moverte con seguridad o volver a practicar actividades que habías tenido que abandonar.
Qué puede aprender un paciente de este testimonio.
Cada caso de síndrome del túnel del tarso es diferente, pero este testimonio puede ayudar a entender varias cosas importantes:
🔹 que el dolor neuropático en el pie puede tardar en diagnosticarse
🔹 que no siempre las pruebas iniciales muestran una causa evidente
🔹 que la recuperación puede ser lenta y no lineal
🔹 que una cirugía bien indicada no garantiza una mejoría inmediata, pero puede formar parte de un proceso más amplio
🔹 que en algunos pacientes la evolución funcional puede continuar durante muchos meses
Este testimonio no sustituye la valoración individual, pero sí puede servir de apoyo a pacientes que se sienten desorientados, especialmente cuando llevan tiempo con dolor, limitación al caminar o dudas sobre su recuperación.
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❓ FAQ’s sobre la recuperación del síndrome del túnel del tarso.
¿Cuánto tarda en recuperarse un síndrome del túnel del tarso?
Depende de cada caso. La recuperación puede ser más lenta de lo que muchos pacientes esperan, especialmente cuando existe daño nervioso mantenido o cuando los síntomas llevan tiempo evolucionando antes del diagnóstico. En algunos pacientes la mejoría funcional continúa durante meses.
¿La recuperación tras la cirugía del túnel del tarso es inmediata?
No siempre. Hay pacientes que mejoran pronto y otros en los que la evolución es más gradual. La mejoría del dolor neuropático y de la función puede requerir tiempo, seguimiento y, en algunos casos, tratamientos complementarios.
¿Es normal seguir teniendo molestias después de la operación?
Puede ocurrir. La persistencia de síntomas no significa automáticamente que la cirugía haya fracasado. En neuropatías de larga evolución, la recuperación del nervio puede ser lenta y no lineal.
¿Se puede volver a caminar con normalidad después de un túnel del tarso bilateral?
En algunos casos sí, pero depende del grado de afectación nerviosa, del tiempo de evolución, del tratamiento realizado y de la respuesta individual. Este testimonio muestra una recuperación funcional favorable, pero no todos los pacientes evolucionan igual.
¿Por qué un testimonio no sustituye una página clínica de la patología?
Porque un testimonio cuenta una experiencia real y concreta, no define por sí solo el diagnóstico, el tratamiento ni el pronóstico general del síndrome del túnel del tarso. Su valor principal es ayudar al paciente a entender cómo puede vivirse el proceso de recuperación desde una experiencia personal.
Artículo escrito y verificado por el especialista en Dr. Álvaro Iborra.
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