Testimonio de Hallux Rígidus.

Testimonio: Hallux rígidus en 3º grado con dedo completamente rígido.

Muchísimas GRACIAS, Dr. Iborra.

🕰️Tiempo de lectura: 5 minutos

Quizá ahora mismo se esté preguntando ¿y por qué? Se lo explico rápidamente. Hace tres años aproximadamente fui a mi médico de familia porque me dolía muchísimo el dedo gordo del pie derecho.

El dolor prácticamente no me permitía ni dar un paseo.

Artrosis me diagnosticaron en el centro de salud sin ofrecerme ningún tipo de solución.

Mi sensación fue que, directamente, me habían desahuciado por ser un proceso de desgaste lógico por mi edad: 57 años tenía en esa fecha.

Por mi cuenta estuve yendo a sesiones de fisioterapia durante dos años, donde ya me advirtieron que poco se podía hacer con mi pie en ese estado, pero, al menos, me calmaban el dolor colateral, pues al andar me dolía pie, tobillo, pierna entera, cadera, y, a veces, hasta la cabeza.

Fue aquí donde me dijeron que lo que yo padecía se llamaba exactamente Hallux rígidus en 3º grado, ya que se había quedado el dedo rígido del todo.

Me puse a estudiar sobre esta enfermedad en internet y a buscar soluciones, y buscando y buscando y viendo de todo, fue donde vi un vídeo en el que usted explicaba perfectamente todo sobre el Hallux rígidus.

Me convenció a la primera y, sobre la marcha, pedí cita a su consulta. En marzo de este año 2021 me vio usted por primera vez en su clínica, vio mi pie, me hizo unas radiografías, e inmediatamente me diagnosticó y me ofreció una solución al Hallux rígidux.

Tengo que confesarle que no tengo ni idea de medicina, pero, por deformación profesional, sí que sé reconocer y detectar el talento a Kms. de distancia, y en su clínica, tanto usted como todos los que forman parte de la misma, rebosan talento por todos los poros de su cuerpo.

Usted me ofreció la solución de una cirugía del Hallux rígidus consistente en una artrodesis. Es decir, dejarme el dedo totalmente rígido. Tengo que reconocer que en un principio esto me dio algo de pánico, no es una noticia que estés acostumbrado a asimilar rápidamente, pero, inmediatamente pensé: ‘si totalmente rígido lleva ya tres años y encima este dolor me está matando’…… y, sin pensarlo más, ajusté con su enfermera María, extraordinaria profesional y persona, fecha para la intervención.
El día 18 de mayo de 2021 a las 11:30 me estaba usted operando. Para la una de la tarde ya estaba la suerte echada. Tanto miedo como le tenía a la intervención del Hallux rígidus y luego resulto un “paseo”. No me enteré de nada y salí andando del quirófano con mi “chancla ortopédica”, el “titanic” como yo la llamaba.
Posteriormente, seguí al pie de la letra todas sus recomendaciones en cuanto a curas y medicamentos a tomar. Necesitaba recuperarme cuanto antes.
Según sus cálculos, me dijo que sobre dos meses y medio tardaría en poder comenzar una vida “medio normal”. Sinceramente, no terminaba de creerlo. En mi mente me bombardeaba la idea de quedarme cojo para el resto de mi vida.

El resultado real fue el siguiente: El día 2 de junio pasé revisión en su clínica. Todo iba perfecto.

El día 11 de junio volví a revisión y María me quitó todos los puntos. Ya empezaba a manejarme mejor con las muletas y la chancla ortopédica.

El día 5 de julio volví a revisión de la cirugía del hallux rígidus. En estas fechas ya me sobraban las muletas. Me hizo usted una radiografía y todo había quedado perfecto y los huesos habían soldado muy bien haciendo un callo muy bueno. Usted me dijo que ya podía empezar a andar con mis propios zapatos, y así lo hice.

Por la noche, cuando regresé a casa tras el viaje de vuelta, me puse mis zapatos y empecé a caminar. ¡No me lo podía creer! Sólo habían pasado 48 días y ya estaba andando, y lo mejor de todo, SIN DOLOR ALGUNO. Una semana más tarde probé a conducir y perfecto, podía hacerlo sin problemas, y ayer, día 8 de septiembre regresé de unas mini vacaciones donde me he recorrido todos los pueblos medievales de Castilla-León: horas y horas caminando; algo que para mí hace tan solo unos meses era impensable.

En el mes de julio pasado cumplí sesenta años, en mis pensamientos me veía haciendo frente a una vejez muy prematura y postrado en una silla de ruedas por no poder soportar el dolor al andar. Ahora me has devuelto las ganas de volver a trotar por el mundo. Por eso te doy a ti y a todo tu equipo las gracias con mayúscula.

Gracias Dr. Iborra. Gracias Álvaro. Un fuerte abrazo.

Antonio Ariza.

 Pd. Esta fotografía es del día 5 de septiembre de 2.021, te la envío porque es curioso, tantas ganas tenía de volver a “trotar por el mundo” que vi esta cruz desde lejos y me decidí a subir a verla de cerca trotando entre peldaños, matorrales y escalones, lo conseguí sin problema alguno y sin dolor de ningún tipo, y con el dedo tieso…, jajaja.

Testimonio Hallux Rígidus

Anécdota: tantas ganas tenía de ponerme a prueba a mí mismo que cuando llegué arriba, un señor que estaba al lado, quien me hizo la foto, me dijo, le he visto subir por aquí trotando igual que las cabras cuando resulta que a 10 metros de donde estamos hay unas escaleras que van directas al pueblo. Ni las vi, jajajaja

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