Cirugía de Fascitis y Síndrome del Túnel del Tarso.

Un testimonio sobre cirugía simultánea de fascitis plantar y síndrome del túnel del tarso.

Me llamo María Rodríguez soy de El Escorial, tengo 68 años. Quiero dejar testimonio de lo que he vivido cerca de dos años porque me parece importante compartir esta experiencia y al mismo si tiempo si alguien está en esta situación pueda servir de ayuda.

🕰️Tiempo de lectura: 3 minutos

Comencé a tener molestias en el talón del pie derecho. Pensé que se me pasaría; pero me fue en aumento (apenas lo podía apoyar).

Pasaron tres o cuatro meses y me mandaron al traumatólogo. Le expliqué lo que me pasaba y me diagnosticó un espolón calcáneo y me mandó unas plantillas. Fue pasando el tiempo y cada vez peor. Volví al traumatólogo y se me diagnosticó una fascitis plantar (que hiciese unos ejercicios y volviese a los tres o cuatro meses y si no había mejorado me infiltrarían.

Yo no estaba de acuerdo transcurrió el tiempo y cada vez peor, tuve que coger una muleta. Hablando con alguna personas me dijeron que el hijo de una vecina de El Escorial podría ayudarme, Álvaro Iborra, de la misma edad que mi hija pequeña…fueron compañeros en el colegio. Lo pensé y me decidí a pedir una segunda opinión.

Me recibió el Dr. Iborra muy amablemente (eso te da seguridad). Me preguntó por el proceso que había llevado hasta el momento y me exploró con el ecógrafo. No dudó en el diagnóstico. Tenía una talalgia mixta y me explicó de lo que se trataba: el túnel tarsiano más fascitis plantar.

En ese momento yo ya tenía que utilizar dos muletas para caminar. El doctor dijo que tendría que intervenir. Que sería una operación sencilla y una recuperación rápida.

El 26 de enero del 2017 en la clínica Beata, en Madrid, los Dres. Álvaro Iborra y Manuel Villanueva hicieron la intervención quirúrgica de la fascitis y del síndrome del túnel del tarso.

No se tardó demasiado y no quedó ni rastro de la intervención. Ni cicatrices ni nada, ya que lo hizo con una técnica muy avanzada: cirugía ecoguiada, sin abrir la piel; con agujeritos de 1-2 milímetros mete el instrumental y va mirando al ecógrafo para realizar la operación.

Fué una maravilla…En una semana andaba sin muletas. En tres meses ya podía dar los paseos más largos y en seis meses hacía mi vida normal (soy una correcaminos). Fué mi salvación.

Mucho agradecimiento al Dr. Iborra por su cariño, trato cercano con el paciente y profesionalidad.

Mucho éxito en su trayectoria.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies