Disfunción del Tendón Tibial Posterior: Tratamiento y Cirugia.
DR. ÁLVARO IBORRA
Introducción: por qué es fundamental tratar el tibial posterior a tiempo.
La disfunción del tendón tibial posterior (DTTP) es una lesión progresiva que, sin un tratamiento adecuado, puede evolucionar hasta generar una deformidad compleja conocida como un pie plano adquirido del adulto.
Mientras que el diagnóstico precoz permite intervenir de forma conservadora con un buen pronóstico, las fases más avanzadas requieren terapias regenerativas y, en no pocos casos, una intervención quirúrgica estructurada.
El objetivo del tratamiento de la disfunción del tendón tibial posterior es siempre el mismo:
reducir dolor, restaurar la función del tendón y evitar la progresión hacia deformidades irreversibles.
En la unidad dirigida por el Dr. Álvaro Iborra, el abordaje combina biomecánica, ecodiagnóstico de alta resolución, tratamientos regenerativos como plasma rico en factores de crecimiento o suero autólogo condicionado, y cirugía mínimamente invasiva o abierta según el estadio de la lesión.
Este artículo se centra exclusivamente en tratamientos y cirugía, separándose del artículo de diagnóstico para evitar duplicidades tácticas y mejorar el posicionamiento SEO de ambos.
Bases del tratamiento: por qué cada fase requiere un abordaje distinto.
La DTTP no es una lesión homogénea. Su evolución clínica presenta diferentes momentos en los que el tendón puede estar inflamado, degenerado o roto, y en cada fase la indicación terapéutica cambia.
El tratamiento inicial siempre intenta preservar la función del tendón, descargándolo y favoreciendo su recuperación. Cuando la lesión progresa o el tendón pierde su integridad, se recurre a terapias regenerativas. En fases avanzadas o cuando existe elongación o rotura severa, la cirugía se convierte en la opción más eficaz.
Este enfoque escalonado evita intervenciones innecesarias y permite actuar de forma precisa en cada estadio.
Se puede observar que, tras el tratamiento mediante infiltración de plasma rico en factores de crecimiento. Se produce una reparación del mismo.
Infiltración con suero autólogo condicionado.
Tratamiento conservador: primera línea en fases iniciales y moderadas.
El tratamiento conservador tiene dos objetivos:
1️⃣ descargar mecánicamente el tendón, y
2️⃣ controlar la inflamación o irritación inicial.
Cuando la lesión está en estadios tempranos (I y II), estos tratamientos suelen obtener buenos resultados, especialmente si se inicia precozmente.
🟨 Inmovilización temporal: detener la progresión
En casos de dolor intenso, inflamación significativa o sospecha de tendinosis avanzada, puede ser necesario utilizar una férula tipo Walker. Su finalidad no es inmovilizar durante meses, sino proteger el tendón mientras baja la inflamación y se planifica el tratamiento posterior.
Este descanso funcional es especialmente útil cuando el tendón presenta tenosinovitis marcada, aspecto evidente tanto en la exploración clínica como en la ecografía.
🟨 Plantillas personalizadas: descarga del arco interno
Una vez controlada la inflamación inicial, se confeccionan plantillas a medida. No se trata de plantillas genéricas, sino de soportes diseñados para:
» elevar el arco interno,
» reducir la tensión mecánica sobre el tibial posterior,
» limitar la pronación excesiva,
» mejorar la alineación del retropié.
Estas plantillas se ajustan en función de la evolución clínica, el análisis de la pisada y la respuesta al tratamiento.
🟨 Vendaje funcional: soporte inmediato
Mientras se realizan las plantillas, se utilizan vendajes funcionales, kinesiotape o estabilizaciones blandas para compensar la función del tendón en cada paso. Estos vendajes alivian el dolor y permiten iniciar la actividad rehabilitadora sin sobrecargar el tendón.
🟨 Rehabilitación física y reequilibrio musculotendinoso
La fisioterapia es un pilar esencial. Permite:
≈ reducir inflamación,
≈ recuperar movilidad,
≈ mejorar la fuerza excéntrica,
≈ corregir compensaciones,
≈ trabajar estabilidad de pie y tobillo.
Incluye técnicas como:
≡ terapia manual,
≡ movilización articular,
≡ estiramientos dirigidos,
≡ fortalecimiento de musculatura invertora,
≡ trabajo propioceptivo y coordinativo,
≡ ejercicios de cadena musculoesquelética completa.
En fases iniciales de tendinosis, la EPI musculotendinosa puede resultar beneficiosa para estimular el colágeno y mejorar la resistencia del tejido.
🟨 Control farmacológico
Los antiinflamatorios no esteroideos pueden ayudar en fases agudas, pero su uso se limita al control del dolor. En esta patología no corrigen el origen del problema y nunca deben sustituir al abordaje biomecánico.
Terapias regenerativas ecoguiadas: la clave en fases avanzadas sin rotura completa.
Cuando el tendón muestra un deterioro estructural que no responde al tratamiento convencional —pero todavía conserva continuidad—, se inicia una fase terapéutica centrada en regeneración del tejido, siempre guiada por ecografía de alta precisión.
Estas técnicas permiten mejorar la calidad del colágeno y evitar, en muchos casos, la cirugía.
🟩 Plasma rico en plaquetas (PRP)
El PRP es uno de los tratamientos más utilizados en tendinopatías crónicas del tibial posterior. Su mecanismo se basa en la liberación de factores de crecimiento que estimulan la reparación del tejido.
La ecografía permite depositar el producto exactamente en la zona degenerada, aumentando su eficacia.
🟩 Suero autólogo condicionado
El suero autólogo condicionado ofrece resultados excelentes en casos de tendinosis severa. Su acción antiinflamatoria y regenerativa contribuye a recuperar la función del tendón sin necesidad de cirugía.
🟩 Colágeno y otras terapias infiltradas
El colágeno inyectable y algunos preparados homeopáticos pueden utilizarse en casos seleccionados, especialmente cuando existen zonas hipocelulares o de fibrilación tendinosa.
🟩 ¿Qué ocurre con los corticoides?
Aunque pueden aliviar el dolor a corto plazo, los corticoides no son recomendables en esta patología, ya que debilitan la estructura del tendón y pueden favorecer roturas.
🔗 Terapias biológicas en podología
¿Cuándo es necesaria la cirugía: criterios clínicos y ecográficos?
La cirugía se plantea cuando el tendón presenta:
💠 rotura parcial extensa o completa,
💠 elongación irreversible,
💠 dolor crónico limitante,
💠 fracaso del tratamiento conservador y regenerativo,
💠 deformidad progresiva del retropié,
💠 pérdida del arco con inestabilidad marcada,
💠 afectación del mediopié o articulación subtalar.
El objetivo de la cirugía es restaurar la función, frenar la progresión del pie plano y mejorar la calidad de vida.
Técnicas quirúrgicas: enfoque de la unidad del Dr. Iborra.
La elección de la técnica se realiza tras una evaluación integral: examen clínico, estudio biomecánico y ecografía estructural.
A diferencia de otras patologías, la DTTP puede requerir cirugías combinadas, ya que afecta a estructuras del retropié, mediopié y tendones asociados.
🟧 Reparación directa del tendón
Indicada cuando la rotura es parcial o existe suficiente calidad tisular como para reconstruir el tendón original.
La cirugía permite:
➡️ eliminar tejido degenerado,
➡️ suturar zonas afectadas,
➡️ reforzar estructuralmente el tendón.
Es una opción conservadora, reservada para pacientes en fases intermedias.
🟧 Trasposición del flexor largo de los dedos (FHL)
Cuando el tendón está demasiado deteriorado y no es funcional, se realiza una trasposición del flexor largo de los dedos para reemplazar su función. Esta maniobra convierte al FHL en nuevo estabilizador dinámico del arco interno.
Es una de las técnicas más utilizadas a nivel internacional en casos avanzados.
🟧 Implantes subtalares y técnicas de control de la pronación
En pacientes con exceso de pronación, puede ser necesario colocar un implante en el seno del tarso para limitar la eversión del retropié. Esta técnica ayuda a estabilizar el pie y proteger el tendón reparado.
El documento madre incluye fotografía quirúrgica de esta técnica, esencial para comprender su uso en cirugía reconstructiva.
🟧 Cirugía mínimamente invasiva (MIS)
En la unidad del Dr. Iborra, la cirugía MIS se utiliza en casos seleccionados para corregir deformidades asociadas, disminuir el dolor y evitar incisiones amplias. No sustituye a las técnicas previas, pero contribuye a una recuperación más rápida y estética.
🟧 Cirugía abierta en casos complejos
Cuando existe infección previa, daño tisular severo, cicatrices de cirugías anteriores o deformidades estructurales avanzadas, se recurre a cirugía abierta. Este abordaje permite revisar el tendón, articulaciones del retropié y estructuras afectadas con precisión.
Caso clínico: rotura compleja del tibial posterior resuelta con cirugía reconstructiva.
Mª José llegó a consulta tras una experiencia quirúrgica previa fallida que había dejado secuelas significativas: no solo no se había solucionado su lesión inicial, sino que aparecieron daños en estructuras cercanas y una compresión del nervio tibial posterior y sus ramas.
El estudio ecográfico y clínico confirmó la presencia de una rotura tendinosa y de una afectación neurológica asociada. Tras valorar las opciones, se realizó una cirugía reconstructiva combinando reparación del tendón, liberación nerviosa y técnicas complementarias.
El resultado fue excelente: resolución del dolor, recuperación funcional completa y notable mejora de la calidad de vida. Este caso representa cómo un abordaje correcto, preciso y multidisciplinar puede transformar el pronóstico de lesiones complejas.
Trasposición tendinosa del flexor largo de los dedos.
Colocación de implante en seno del tarso con incisión de 3cm en cirugía del tendón tibial posterior de tobillo.
🫸 Tratamiento de la tendinosis del tendón tibial posterior.
El tratamiento inicial ira encaminado a controlar los momentos pronadores del pie, por lo tanto en un corredor de media y larga distancia el tendón tibial posterior va a sufrir mucho para controlar en cada paso la pronación.
¿Cómo se puede quitar tensión al tendón?
– La manera más efectiva para rebajar la tensión del tendón tibial del tobillo es con el uso de una plantilla a medida, que apuntale y controle el arco longitudinal interno.
– Habría que analizar también el tipo de pisada y la biomecánica de todo el cuerpo, observando las rodillas, cadera, pelvis y columna lumbar.
– Se realizaran también vendajes funcionales con kinesiotape para ayudar al tendón a su recuperación.
– El trabajo de equilibrio musculotendinoso será imprescindible. Es decir, buscaremos disbalances entre unos músculos y otros para que todos los músculos del pie trabajen en armonía. Esto se consigue con trabajo propioceptivo, fortalecimiento y estiramientos musculares.
– El tratamiento con punción seca en el musculo puede ayudar a quitar dolores en el tendón que provienen de puntos gatillo del musculo, es una técnica efectiva y sin complicaciones.
– La EPI o electrolisis percutánea intratisular es útil en casos de tendinosis de una evolución corta.
– En una fase más avanzada, si el tratamiento convencional ha fracasado, tendremos que plantear al paciente ayudarle con tratamientos más avanzados, en el cual podemos incluir las infiltraciones con plasma rico en plaquetas, suero autólogo condicionado, colágeno, sustancias homeopáticas como el traumel, etc.
Caso clínico: rotura compleja del tibial posterior resuelta con cirugía reconstructiva.
Mª José llegó a consulta tras una experiencia quirúrgica previa fallida que había dejado secuelas significativas: no solo no se había solucionado su lesión inicial, sino que aparecieron daños en estructuras cercanas y una compresión del nervio tibial posterior y sus ramas.
El estudio ecográfico y clínico confirmó la presencia de una rotura tendinosa y de una afectación neurológica asociada. Tras valorar las opciones, se realizó una cirugía reconstructiva combinando reparación del tendón, liberación nerviosa y técnicas complementarias.
El resultado fue excelente: resolución del dolor, recuperación funcional completa y notable mejora de la calidad de vida. Este caso representa cómo un abordaje correcto, preciso y multidisciplinar puede transformar el pronóstico de lesiones complejas.
Recuperación tras la cirugía: qué esperar.
La recuperación depende de la técnica empleada, pero en general sigue las siguientes fases:
⏱️ Primeras semanas
Reposo relativo, vendaje o inmovilización parcial, control del edema y apoyo según indicación.
⏱️ Entre la 3ª y 6ª semana
Inicio de fisioterapia progresiva, trabajo excéntrico del nuevo tendón (si hubo trasposición) y readaptación a la marcha.
⏱️ Semana 6 en adelante
Recuperación gradual de la actividad, uso de plantillas personalizadas y fortalecimiento muscular.
⏱️ La recuperación completa puede variar entre 8 y 12 semanas según el grado de lesión y la cirugía realizada.
❓ FAQ’s sobre el tratamiento de la disfunción del tendón tibial posterior y cirugía.
¿Cuándo se recomienda operar el tibial posterior?
Cuando existe rotura, dolor incapacitante, deformidad progresiva o fracaso del tratamiento conservador.
¿Puede regenerarse el tendón?
En fases iniciales sí, gracias a terapias ecoguiadas como PRP o suero autólogo.
¿Qué técnica quirúrgica es la mejor?
Depende del estadio: reparación, trasposición tendinosa o técnicas combinadas.
¿La cirugía es dolorosa?
Gracias al avance en anestesia y técnicas MIS, el dolor es controlable y la recuperación suele ser muy buena.
¿El tendón tibial posterior se puede recuperar?
En fases iniciales, sí. En fases avanzadas puede requerir tratamientos regenerativos o cirugía.
Artículo escrito y verificado por el especialista en Dr. Álvaro Iborra.
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