Rotura del Plato Glenoideo.

¿Qué es la Rotura del Plato Glenoideo?.

La Rotura del plato Genoideo es la rotura de una estructura que se encuentra en la articulación metatarsofalángica, siendo más habitual la del 2 y 3 dedo del pie.

El plato glenoideo es la estructura que estabiliza esta articulación para evitar que se luxe, provocando un dedo en garra ( plato glenoideo ilustrado en color naranja).

La inestabilidad metatarso-falángica (AMTF) puede ser de origen mecánico o inflamatorio, y habrá que tener en cuenta que un segundo metatarsiano largo y una falange larga puede ser un factor anatómico que favorezca el desarrollo de una inestabilidad de la articulación.

Desde el punto de vista mecánico, esta lesión se da habitualmente en mujeres debido a micro traumatismos de repetición que estarían relacionados con el uso de calzado de tacón alto. Este tipo de calzado provoca una hiperextensión crónica de la AMTF, con elongación y ruptura de las estructuras plantares.

También se ha descrito la ruptura aguda de la placa plantar en deportistas que sufren un traumatismo con movimiento de hiperextensión del segundo dedo.

Qué es y causas de la Rotura del plato Glenoideo

En la imagen, las flechas rojas ilustran la estabilización de la falange por parte del plato glenoideo.

El calzado de tacón alto utilizado de manera frecuente puede lesionar la placa plantar.

Etiología de la Rotura del Plato Glenoideo.

Principalmente son mecánicos pero también hay enfermedades sistémicas como la artritis reumatoidea, pueden desencadenar esta inestabilidad por la afectación crónica de la sinovial característica de esta enfermedad.

Las luxaciones metatarso-falángicas propulsivas o del 3.er rocker son la consecuencia de un daño primario en la placa plantar. Dicho daño lo producen las repetidas cargas axiales compresivas a lo largo del metatarsiano sobre la placa plantar, cuando el pie se verticaliza al apoyar con el suelo. La luxación se producirá en cuanto la placa plantar presente una solución de continuidad, sea por desinserción de la base o por una rotura de las partes blandas estabilizadoras. Al existir una luxación instaurada, las estructuras se retraen, por acción de las partes blandas, favoreciendo la aparición de un dedo en martillo o garra.

La insuficiencia del primer radio en relación con el hallux valgus (juanete) y las secuelas de la cirugía del mismo desencadena también con frecuencia una inestabilidad dorsal de la segunda AMTF.

Desde el punto de vista inflamatorio las enfermedades sistémicas inflamatorias, como la artritis reumatoidea, pueden desencadenar esta inestabilidad por la afectación crónica de la sinovial característica de esta enfermedad.

Etiología y diagnóstico de la Rotura-Plato-Glenoideo

Rotura del plato glenoideo ocasiona una subluxación o luxación del dedo, provocando un dedo en garra

Clínica de la Rotura del Plato Glenoideo.

Suele presentarse en personas de edad media y sexo femenino. Inicialmente consultan por dolor de presentación insidiosa a nivel del dorso del antepié, específicamente sobre la segunda AMTF, dolor exacerbado con la marcha, con edema en la base del dedo y mejoría relativa tras el uso de analgésicos no esteroideos y con el reposo.

Posteriormente, durante la evolución de la enfermedad se evidencia la subluxación de la articulación con un signo de “cajón” doloroso, reductible, evaluable mediante la prueba del cajón anterior descrita, la cual consiste en la subluxación dorsal de la falange proximal con respecto al metatarsiano fijo por la otra mano del examinador.

Después, una vez instaurada la luxación, el cuadro se torna menos doloroso en el dorso y el dolor se traslada a la planta del pie. El paciente refiere la formación de una callosidad en la cara plantar de la AMTF y la desviación dorsal del dedo durante el apoyo.

¿Por qué ya no me duele?

Principalmente el dolor se produce en una fase inicial de rotura del plato glenoideo, asociado a edema en el dorso del antepie, un vez pasada esta fase deja de doler de forma aguda y pasa a ser un dolor mecánico de metatarsalgia, debido a que no apoya el dedo y se sobrecarga la cabeza del metatarso correspondiente.

Al cabo de los meses o años, puede empezar a doler el dorso del dedo, por el roce contra el zapato, debido a un dedo en garra estructurado.

Clínica y Tratamiento de la Rotura-Plato-Glenoideo
dolor de pies por Rotura-Plato-Glenoideo

Diagnóstico de la Rotura del Plato Glenoideo.

La prueba diagnóstica más utilizada para la rotura del plato glenoideo es la radiología dorsoplantar del antepié en carga, junto con las proyecciones lateral y oblicua. En ella se analiza el espacio articular y la posición de la base de la falange en sentido dorsal, superpuesto a la cabeza del metatarsiano.

La ecografía es de fácil acceso y económica. Cuando la placa plantar es normal, se evidencia una imagen homogénea, cuando existe una rotura se observan fisuras hipoecoicas.

La resonancia magnética es una buena alternativa, ya que es una técnica no invasiva. En los casos patológicos se observa una zona con una señal más intensa, que se extenderá más allá del área inmediata de la inserción de la placa plantar en la base de la falange proximal.

La gammagrafía puede indicar otro tipo de patología, como la necrosis avascular de la cabeza del metatarsiano, la Enfermedad de Freiberg o Köhler II, aunque en la edad adulta solemos ver las secuelas de dolor, rigidez y deformidad, con aplanamiento de la cabeza del metatarsiano.

Diagnóstico diferencial de la Rotura del Plato Glenoideo

  • Neuroma de Morton
  • Metatarsalgia
  • Sinovitis metatarsofalángica
  • Síndrome de predislocación
  • Necrosis avascular de la cabeza del metatarsiano o sus secuelas en la edad adulta.
Etiología y diagnóstico con radiografías de la Rotura-Plato-Glenoideo