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Fractura de Jones en el pie: síntomas, diagnóstico, tratamiento y cirugía del quinto metatarsiano.

La fractura de Jones es una fractura del quinto metatarsiano, el hueso largo situado en el borde externo del pie. Aunque puede parecer una lesión menor tras una torcedura, un mal apoyo o un gesto deportivo, se trata de una fractura que exige un diagnóstico preciso porque afecta a una zona con peor vascularización y, por tanto, con mayor riesgo de retraso de consolidación o pseudoartrosis.

Dicho de forma sencilla: no todas las fracturas de la base del quinto metatarsiano son iguales. La fractura de Jones verdadera se localiza en la unión entre la metáfisis y la diáfisis proximal del quinto metatarsiano, una zona situada ligeramente más distal a la apófisis estiloides o tuberosidad. Esta diferencia anatómica es importante porque las fracturas por avulsión de la apófisis estiloides suelen tener un pronóstico distinto y, con frecuencia, una evolución más favorable con tratamiento conservador.

En la práctica clínica, la fractura de Jones puede confundirse con un esguince de tobillo, una tendinitis de los peroneos o una simple contusión lateral del pie. Por eso, cuando existe dolor localizado en el borde externo del pie después de una torcedura, especialmente si hay dificultad para apoyar, es recomendable valorar la lesión mediante exploración clínica y pruebas de imagen.

¿Qué es la Fractura
de Jones?

La fractura de Jones es una fractura que afecta al quinto metatarsiano, concretamente a la región proximal del hueso, en la zona de transición metafisodiafisaria. Esta localización corresponde a lo que habitualmente se denomina zona 2 de las fracturas proximales del quinto metatarsiano.

El quinto metatarsiano se divide, de forma práctica, en varias regiones:

◾ Tuberosidad o apófisis estiloides: zona más proximal y lateral, donde suelen producirse fracturas por avulsión.
◾ Unión metafisodiafisaria: zona donde se produce la fractura de Jones verdadera.
Diáfisis proximal: zona algo más distal, donde pueden aparecer fracturas por estrés o sobrecarga repetitiva.

La fractura de Jones tiene relevancia clínica porque se produce en una región de vascularización más limitada. Es decir, el aporte sanguíneo del hueso en esa zona no es tan favorable como en otras áreas del metatarsiano, lo que puede dificultar la consolidación. Por este motivo, una fractura de Jones mal diagnosticada o tratada de forma insuficiente puede evolucionar hacia dolor persistente, retraso de consolidación o pseudoartrosis.

Qué es la fractura de Jones y cómo se produce
Dónde se produce la fractura de Jones del pie. Modelo anatómico del pie señalando la base del quinto metatarsiano, zona relacionada con la fractura de Jones.

Diferencia entre fractura de Jones y fractura por avulsión del quinto metatarsiano.

Una de las confusiones más frecuentes es llamar “fractura de Jones” a cualquier fractura de la base del quinto metatarsiano. Desde el punto de vista clínico y radiológico, esto no es correcto.

La fractura por avulsión afecta a la tuberosidad o apófisis estiloides del quinto metatarsiano. Suele producirse por un mecanismo de tracción, relacionado con estructuras tendinosas y ligamentosas que tiran de la base del hueso durante una inversión brusca del pie.

La fractura de Jones, en cambio, se localiza más distal, en la unión metafisodiafisaria. Esta región tiene peor capacidad biológica de reparación y, por ello, requiere un control más estricto.

Tipo de lesión
Fractura por avulsión
Fractura de Jones
Fractura por estrés del quinto metatarsiano
Localización
Apófisis estiloides / tuberosidad
Unión metafisodiafisaria proximal
Diáfisis proximal
Riesgo de mala consolidación
Menor
Mayor
Variable, mayor en deportistas
Tratamiento habitual
Frecuentemente conservador
Conservador estricto o cirugía según el caso
Individualizado

Esta distinción no es solo académica. Cambia el pronóstico, el tiempo de descarga, el seguimiento radiológico y la indicación de cirugía.

¿Por qué se produce la fractura de Jones?

La fractura de Jones suele producirse por un mecanismo indirecto, habitualmente durante una inversión del pie, un cambio brusco de dirección, una caída mal controlada o una torsión con el antepié apoyado. Es frecuente en deportes que combinan carrera, salto, frenada y giro, como fútbol, baloncesto, tenis, pádel, atletismo o danza.

También puede aparecer en pacientes no deportistas tras una torcedura aparentemente banal. En estos casos, el paciente suele referir que “se dobló el pie” y que el dolor se localiza en el borde externo, no tanto en el tobillo.

Entre los factores que pueden favorecer esta lesión se incluyen:

🔹 Gestos de inversión forzada del pie.
🔹 Cambios rápidos de dirección.
🔹 Saltos o aterrizajes con mala mecánica.
🔹 Pie cavo o alteraciones biomecánicas de carga.
🔹 Sobrecarga repetitiva en deportistas.
🔹 Retorno deportivo demasiado precoz tras dolor lateral del pie.
🔹 Calzado inadecuado o superficies irregulares.

Desde el punto de vista biomecánico, la fractura de Jones puede aparecer cuando se concentra una tensión elevada sobre la base proximal del quinto metatarsiano. En algunos pacientes, la morfología del pie y la forma de apoyo aumentan la carga lateral, lo que puede predisponer a lesiones de repetición.

Radiografía del pie con fractura proximal del quinto metatarsiano compatible con fractura de Jones.
La fractura de Jones o de la base del 5º metatarsiano

Síntomas de la fractura de Jones.

El síntoma principal de la fractura de Jones en el pie es el dolor localizado en la parte externa del mediopié o antepié proximal, justo sobre el trayecto del quinto metatarsiano. El dolor suele aumentar al caminar, correr, subir escaleras o intentar apoyar el borde externo del pie.

En lesiones agudas, el paciente puede notar dolor inmediato después de una torcedura. En fracturas por estrés o lesiones de evolución progresiva, el dolor puede comenzar de forma más insidiosa, primero durante la actividad deportiva y después también al caminar.

Los síntomas más habituales son:

→ Dolor en el borde externo del pie.
→ Dolor al apoyar o caminar.
→ Inflamación local.
→ Hematoma o cambio de coloración en algunos casos.
→ Sensibilidad marcada al tocar la base del quinto metatarsiano.
→ Dificultad para ponerse de puntillas o cargar peso.
→ Dolor que no mejora como un esguince habitual.

Un dato clínico importante es que la fractura de Jones puede pasar desapercibida si se interpreta como un esguince de tobillo. Cuando el dolor se mantiene en el lateral del pie varios días después de una torcedura, especialmente si hay dolor óseo localizado, debe descartarse una fractura del quinto metatarsiano.

Diagnóstico de la fractura de Jones

Diagnóstico de la fractura de Jones.

📍El diagnóstico comienza con una exploración clínica detallada. El especialista valora el mecanismo de lesión, el punto exacto de dolor, la capacidad de apoyo, la inflamación y la posible afectación de estructuras vecinas, como los tendones peroneos o los ligamentos laterales del tobillo.

La prueba inicial suele ser la radiografía del pie en varias proyecciones. En muchos casos permite identificar la línea de fractura y diferenciar una fractura de Jones de una avulsión de la apófisis estiloides.

Sin embargo, no todas las fracturas son evidentes en las primeras radiografías. En pacientes deportistas, dolor persistente o sospecha de fractura por estrés, puede ser necesario ampliar el estudio con pruebas complementarias.

Las pruebas de imagen más utilizadas son:

👉 Radiografía simple: primera prueba para confirmar la fractura y valorar desplazamiento.
👉 Ecografía musculoesquelética: útil para valorar partes blandas asociadas, tendones peroneos y edema local, aunque no sustituye a la radiografía para definir la fractura ósea.
👉 Resonancia magnética: indicada si se sospecha fractura por estrés o lesión no visible inicialmente.
👉 TAC: útil para valorar consolidación, pseudoartrosis o planificación quirúrgica en casos seleccionados.

El diagnóstico no debe limitarse a “ver una fractura”. Debe definir exactamente el tipo de fractura, su localización, estabilidad, desplazamiento, tiempo de evolución y contexto del paciente. No es lo mismo una fractura de Jones reciente en un paciente sedentario que una fractura en un deportista de alto rendimiento o una fractura con signos de no consolidación.

Tratamiento de la fractura de Jones

Tratamiento de la fractura de Jones.

El tratamiento conservador o quirúrgico de la fractura de Jones dependerá del tipo de fractura, básicamente podríamos decidir el tipo de tratamiento si la fractura es desplazada o no, aunque también dependerá de del tipo de paciente que sufra la fractura, es decir si es un deportista de elite o de alto rendimiento muy probablemente se opte por el tratamiento quirúrgico ya que los tiempos de recuperación se acortan.

Tratamiento conservador de la fractura de Jones.

El tratamiento conservador puede estar indicado en fracturas no desplazadas, pacientes con menor demanda funcional o situaciones en las que la evolución clínica y radiológica sea favorable. Habitualmente requiere inmovilización y descarga, ya que apoyar demasiado pronto puede aumentar el riesgo de retraso de consolidación.

El tratamiento conservador puede incluir:

🔸 Inmovilización con bota, férula o yeso según el caso.
🔸 Descarga parcial o completa durante las primeras semanas.
🔸 Control del dolor y de la inflamación.
🔸 Revisión radiológica para comprobar consolidación.
🔸 Rehabilitación progresiva tras la fase de protección.
🔸 Valoración biomecánica antes de retomar deporte o impacto.

Es importante entender que “tratamiento conservador” no significa simplemente reposar unos días. En una fractura de Jones, el seguimiento debe ser riguroso. La ausencia de dolor no siempre equivale a consolidación completa, especialmente en deportistas que desean volver pronto a correr o competir.

¿Cuándo se recomienda cirugía en una fractura de Jones?

La cirugía puede estar indicada cuando existe desplazamiento, riesgo elevado de pseudoartrosis, falta de consolidación, fractura recurrente, paciente deportista o necesidad de una recuperación funcional más predecible. También puede considerarse en casos en los que el tratamiento conservador no consigue una evolución adecuada.

En deportistas, la indicación quirúrgica suele valorarse antes porque la fractura de Jones tiene riesgo de retraso de consolidación y porque el retorno al deporte exige una estabilidad mecánica fiable. Aun así, la decisión debe tomarse tras valorar el caso concreto.

Los criterios que pueden orientar hacia cirugía son:

◾ Fractura desplazada.
◾ Fractura en deportistas de alta demanda.
◾ Dolor persistente pese al tratamiento conservador.
◾ Signos radiológicos de retraso de consolidación.
◾ Pseudoartrosis del quinto metatarsiano.
◾ Refractura tras reincorporación deportiva.
◾ Necesidad de recuperación funcional más controlada.

Representación de osteosíntesis con tornillo intramedular para tratamiento quirúrgico de fractura de Jones.

¿Cómo es la cirugía de la fractura de Jones?

La cirugía de la fractura de Jones suele consistir en una osteosíntesis mediante tornillo intramedular. El objetivo es estabilizar la fractura, comprimir el foco y favorecer la consolidación ósea en una zona donde la biología de reparación puede ser limitada.

En términos sencillos, se coloca un tornillo dentro del canal del quinto metatarsiano para mantener alineados los fragmentos y proporcionar estabilidad. Esta técnica permite tratar la fractura de forma precisa y, en pacientes seleccionados, puede facilitar una recuperación funcional más ordenada.

Dependiendo del caso, la intervención puede realizarse con técnicas mínimamente invasivas, incisiones pequeñas y control radiológico o ecográfico complementario según la planificación del especialista. La indicación, el tipo de tornillo, el diámetro, la longitud y el protocolo de carga deben adaptarse a la anatomía del paciente y al patrón de fractura.

La cirugía no debe presentarse como una solución automática para todas las fracturas de Jones. Su valor está en los casos en los que mejora la estabilidad, reduce el riesgo de mala evolución o permite una recuperación más segura en pacientes con alta exigencia funcional.

Recuperación de la fractura de Jones

Recuperación de la fractura de Jones.

La recuperación de una fractura de Jones depende del tipo de fractura, del tratamiento realizado, del grado de consolidación, de la actividad del paciente y de si existen factores biomecánicos que aumentan la carga sobre el quinto metatarsiano.

En términos generales, la consolidación puede requerir varias semanas, pero el retorno completo a la actividad no debe basarse solo en el tiempo. Debe apoyarse en tres criterios: ausencia de dolor, buena función y signos adecuados de consolidación en las pruebas de imagen.

Una recuperación habitual puede organizarse en fases:

🟦 Fase inicial: protección y control del dolor
Durante las primeras semanas se busca proteger la fractura, controlar la inflamación y evitar cargas que puedan desplazar o irritar el foco. En esta fase puede indicarse inmovilización, descarga y control clínico.

🟦 Fase de consolidación
A medida que la evolución es favorable, se ajusta la carga de forma progresiva. El objetivo es recuperar apoyo sin provocar dolor lateral del pie. Las radiografías de control ayudan a valorar si la consolidación avanza correctamente.

🟦 Fase de rehabilitación funcional
Cuando el especialista lo autoriza, se inicia trabajo de movilidad, fuerza, propiocepción y readaptación de la marcha. En deportistas, esta fase es especialmente importante para evitar recaídas.

🟦 Fase de retorno al impacto o deporte
La vuelta a correr, saltar o competir debe realizarse de forma progresiva. Antes de volver al impacto, conviene valorar fuerza, estabilidad, dolor, movilidad y patrón de apoyo. En algunos pacientes es necesaria una valoración biomecánica para corregir factores de sobrecarga lateral.

La cirugia en la fractura de Jones es muy sencilla ya que, con anestesia local, de manera ambulatoria, es decir no requiere ingreso y con tan solo una incisión de 2-3 milímetros se colocará un tornillo. El tornillo se pone para favorecer la consolidación y posición correcta del hueso.

Recuperación de la fractura de Jones

¿Cuánto tarda en curarse una fractura de Jones?

La recuperación de una fractura de Jones suele requerir entre 6 y 12 semanas en muchos casos, aunque este plazo puede variar. En fracturas no desplazadas y con buena evolución, el paciente puede recuperar progresivamente la actividad tras la consolidación. En deportistas o fracturas con mayor riesgo, el proceso puede alargarse o requerir cirugía.

Lo importante es no confundir “caminar con menos dolor” con “fractura consolidada”. Una reincorporación precoz al impacto puede favorecer dolor persistente, retraso de consolidación o refractura.

Los tiempos pueden ser más largos si existen:

– Fractura por estrés.
–  Diagnóstico tardío.
–  Apoyo precoz no controlado.
–  Tabaquismo u otros factores que dificultan la consolidación.
–  Pie cavo o alteraciones biomecánicas.
–  Deportistas con alta demanda de salto, carrera o cambios de dirección.
–  Pseudoartrosis previa.

Dónde se produce la fractura de Jones
Fractura de Jones en el pie

Riesgos de una fractura de Jones mal tratada.

La fractura de Jones no debe infravalorarse. Su principal riesgo es que no consolide correctamente o que consolide de forma lenta, generando dolor crónico en el borde externo del pie.

Las complicaciones más relevantes son:

Retraso de consolidación.
Pseudoartrosis.
Dolor persistente al caminar o correr.
Refractura.
Limitación para el deporte.
Sobrecarga compensatoria en otras zonas del pie.
Necesidad de cirugía secundaria.

Por eso, el diagnóstico precoz y la planificación del tratamiento son determinantes. Una fractura de Jones detectada y tratada correctamente desde el inicio tiene más posibilidades de evolucionar de forma favorable.

Fractura de Jones en deportistas.

La fractura de Jones es especialmente relevante en deportistas porque afecta a una zona sometida a cargas elevadas durante carrera, salto, frenada y cambios de dirección. Además, muchos deportistas intentan volver a entrenar en cuanto disminuye el dolor, antes de que la fractura haya consolidado por completo.

En deportes como fútbol, baloncesto, atletismo, pádel, tenis o danza, el quinto metatarsiano soporta fuerzas repetidas en gestos laterales. Si existe una alteración biomecánica, como pie cavo o apoyo lateral excesivo, el riesgo puede aumentar.

En deportistas, el tratamiento debe contemplar no solo la consolidación del hueso, sino también la causa mecánica que favoreció la lesión. De lo contrario, el paciente puede consolidar la fractura pero mantener el mismo patrón de sobrecarga que favorece una recaída.

La valoración debe incluir:

  • Tipo exacto de fractura.
  • Nivel deportivo.
  • Calendario de competición.
  • Patrón de apoyo.
  • Fuerza de peroneos y musculatura intrínseca.
  • Movilidad de tobillo y mediopié.
  • Riesgo de retorno precoz.
  • Necesidad de plantillas o corrección biomecánica.

¿Se puede caminar con una fractura de Jones?

En algunos casos el paciente puede caminar, pero eso no significa que sea recomendable. De hecho, una de las razones por las que la fractura de Jones se diagnostica tarde es que algunos pacientes logran apoyar parcialmente y piensan que solo tienen un esguince.

Si existe sospecha de fractura de Jones, lo prudente es evitar la carga hasta ser valorado por un especialista. Caminar sobre una fractura no diagnosticada puede aumentar el dolor, desplazar la lesión o dificultar la consolidación.

La autorización para apoyar debe depender del tipo de fractura, el dolor, las pruebas de imagen y el tratamiento elegido.

Cuándo acudir al especialista.

Debe solicitarse valoración especializada si aparece dolor en el borde externo del pie tras una torcedura, especialmente cuando el dolor impide apoyar o no mejora en pocos días.

También es recomendable consultar si:

≈ El dolor está localizado sobre el quinto metatarsiano.
≈  Hay inflamación lateral del pie.
≈  El dolor aumenta al caminar.
≈  Se ha diagnosticado un esguince pero el dolor persiste.
≈  Hay antecedentes de fractura previa en la misma zona.
≈  El paciente es deportista y necesita volver al impacto.
≈  Existe sospecha de fractura por estrés.

En la consulta, el objetivo no es solo confirmar si existe fractura, sino definir qué tipo de fractura es, qué riesgo tiene y cuál es el tratamiento más adecuado para recuperar la función del pie de forma segura.

Tratamiento de la fractura de Jones con el Dr. Iborra.

El abordaje de la fractura de Jones debe combinar diagnóstico clínico, pruebas de imagen, valoración funcional y planificación individualizada. En el caso del Dr. Iborra, especialista en patología del pie y tobillo, el tratamiento se orienta a identificar con precisión la lesión y decidir si el paciente se beneficiará más de un tratamiento conservador controlado o de una solución quirúrgica.

En lesiones del quinto metatarsiano, especialmente en deportistas o pacientes con dolor persistente, es fundamental valorar también la biomecánica del pie. Una fractura puede consolidar, pero si el apoyo lateral sigue siendo excesivo, el riesgo de sobrecarga o recaída puede mantenerse.

El objetivo final no es únicamente que el hueso “pegue”, sino que el paciente recupere una marcha estable, sin dolor y con seguridad para volver a su actividad habitual.

❓ FAQ’s sobre la fractura de Jones.

¿Cómo diferenciar una fractura de Jones de un esguince de tobillo?

La fractura de Jones puede confundirse con un esguince porque muchas veces aparece tras una torcedura del pie.

La diferencia más importante es la localización del dolor: en la fractura de Jones suele concentrarse en el borde externo del pie, sobre la base del quinto metatarsiano, mientras que en el esguince el dolor suele predominar alrededor de los ligamentos laterales del tobillo.

Si tras una torcedura existe dolor óseo muy localizado, inflamación lateral del pie o dificultad para apoyar, conviene realizar una radiografía para descartar una fractura.

¿Puedo apoyar el pie si tengo una fractura de Jones?

No conviene apoyar sin indicación médica. Aunque algunos pacientes pueden caminar parcialmente, la carga precoz puede dificultar la consolidación o aumentar el riesgo de dolor persistente. El apoyo debe pautarse según el tipo de fractura, el dolor, las pruebas de imagen y el tratamiento elegido.

¿Por qué es frecuente en deportistas?

La fractura de Jones es frecuente en deportistas porque el quinto metatarsiano recibe cargas elevadas durante carrera, salto, giros y cambios bruscos de dirección. Deportes como fútbol, baloncesto, tenis, pádel, atletismo o danza pueden favorecer este tipo de lesión, especialmente si existe sobrecarga lateral o alteración biomecánica del pie.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse una fractura de Jones?

El tiempo de recuperación de una fractura de Jones suele situarse entre 6 y 12 semanas, aunque puede variar según el tipo de fractura, el tratamiento elegido, la consolidación radiológica y la demanda funcional del paciente. En deportistas, fracturas desplazadas o casos con retraso de consolidación, el proceso puede prolongarse o requerir cirugía. La vuelta al deporte no debe decidirse solo por ausencia de dolor, sino por consolidación ósea y recuperación funcional suficiente.

¿Qué pasa si una fractura de Jones no consolida?

Si la fractura no consolida, puede evolucionar hacia pseudoartrosis, dolor crónico en el lateral del pie, limitación para caminar o practicar deporte y riesgo de refractura. En estos casos puede ser necesario valorar cirugía para estabilizar la fractura y estimular la consolidación ósea.

Artículo escrito y verificado por el especialista en Dr. Álvaro Iborra.


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