Caminar-descalzo-por-la-Playa

TRATAMIENTO con EPI SIN DOLOR

APLICADO A LA PODOLOGÍA

Viene época de vacaciones y uno de los destinos más elegidos son zonas costeras. También es un clásico que, a la vuelta del verano, los podólogos nos encontraremos con un montón de problemas derivados de las costumbres que van asociadas a las vacaciones en la playa y, por este motivo, esta vez vamos a hablar de si es bueno o no caminar por la playa.

Lo que es cierto es que es caminar por la playa es muy agradable. Es una sensación de libertad pisar descalzos por la orilla del mar, refrescando los pies, nosotros (y los pies) no sentimos libres. Una libertad que les tenemos prohibida con los zapatos que utilizamos durante todo el invierno. Podemos decir que están encarcelados en los zapatos y que si lo pensamos bien estos zapatos hacen que los 26 huesos del pie, con sus articulaciones, ligamentos y gran número de músculos trabajan parcialmente. Casi como si de una escayola se tratara el zapato hace que se atrofien parcialmente los músculos del pie, y se debiliten.

Después del párrafo anterior, ¿que podemos pensar?… ¿es bueno o no caminar descalzo por la playa?. Debido a la atrofia muscular conseguida por el uso excesivo de zapato durante todo el invierno no podemos pretender pensar que es bueno caminar por la playa kilómetros y kilómetros. Es una carga de trabajo para la que no está preparado el pie y, por  lo tanto, esta costumbre puede ocasionar lesiones tan típicas como tendinitis aquilea, fascitis plantar, metatarsalgias tan frecuentes en la consulta del podólogo tras el periodo vacacional.

RAZONES PARA PENSAR QUE CAMINAR EN EXCESO

POR LA PLAYA NO ES BUENO

Respecto al zapato podemos decir que su contrafuerte, los cordones, la rigidez de toda la horma genera una estabilidad al pie que hace que los músculos que estabilizan el pie estén atrofiados y, de repente, les pedimos que estabilicen el pie, pero para más inri en un terreno blando e inestable como es la arena de la playa.

Otro factor importante a tener en cuenta es que el zapato tiene normalmente 2-3 cm de tacón en el caso de los hombres y en el caso de las mujeres mucho más. Por lo tanto, hace que el pie tenga una posición que llamamos en equino durante todo el invierno que hace que el pie trabaje de una manera muy diferente a la que trabaja cuando el pie esta descalzo.

El uso de calzado modifica las funciones y biomecánica naturales del pie, atrofiando los músculos e incluso modificando la posición de las articulaciones en el caso del uso de tacón y, de repente, pedimos al pie que trabaje a una intensidad máxima sin estar entrenado. Un símil que me gusta utilizar es el de una persona que no sea deportista durante todo el invierno y en el periodo vacacional se vuelve deportista compulsivo… Es normal penar que el porcentaje de lesión es alto.

¿CUÁNTO DEBO CAMINAR POR LA PLAYA BENEFICIAR A MI PIES?

Sin ninguna duda. Es fantástico, disfrutar de la brisa del sol, la sensación de la arena blanda, las olas rompiendo en nuestros pies. Es una sensación que invito a disfrutar y experimentar y que, además, se  haga para estimular los músculos atrofiados durante el invierno consiguiendo unos pies más sanos.

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