Testimonio Coalición Tarsal.

Me gustaría dejar mi testimonio en caso de que sea de ayuda para otras personas.

Fui diagnosticado con una coalición tarsal en el pie hace varios años. Al principio no le di mucha importancia, pero poco a poco el dolor fue a más. Me impedía realizar una vida normal y el dolor era constante desde por la mañana hasta por la noche. Visité varios especialistas durante varios años, tanto de la sanidad privada como pública, pero, o no me daban opción de tratamiento más haya de unas plantillas, o no me daban la confianza para operarme con ellos.

Buscando por internet encontré la clínica Avanfi. El trato ha sido y es excelente por parte de todos los profesionales, interesándose por mi dolencia y por buscar soluciones desde el primer al último día, especialmente el Doctor Álvaro Iborra, tanto conmigo como con mi familia.

Me operé hace ya varios meses, y aunque todavía estoy en fase de recuperación, estoy muy contento con la evolución. Gran parte del dolor ha remitido y me permite hacer una vida normal y de mejor calidad que la que hacía antes de la operación. Una pena no haber encontrado esta clínica antes porque me hubiera ahorrado muchos dolores. Sin duda alguna recomiendo a cualquier persona que se dejen aconsejar por los profesionales esta clínica. Muchas gracias por todo.

fascitis plantar por el experto en podología Doctor Iborra

Imagen del paciente poniéndose de puntillas sin ningún dolor. (pie izquierdo)

Comentarios del Dr. Iborra sobre este Testimonio de Coalición Tarsal

Agradecer a los pacientes la confianza depositada para solucionar su problema, en concreto este caso era todo un desafío ya que llevaba diagnosticada la patología 10 años, pero en los últimos años el dolor limitaba en gran medida la actividad del paciente, cada paso era dolor.

En este caso debido a la gravedad de la coalición tarsal de la paciente, teníamos 2 posibilidades, resecar la coalición y dar funcionalidad al pie, lo que era todo un reto, y como segunda opción artrodesis de la articulación, es decir fusionar un hueso con otro, lo que provoca una pérdida de movilidad.

Tras analizar el caso detenidamente le explique al paciente que por su juventud teníamos que intentar preservar la articulación es decir no fusionar, y si a los 6 meses persistía el dolor, tendríamos que recurrir a la fisión de la articulación para quitar el dolor.

El paciente entendió los escenarios posibles y optamos por intentar preservar la articulación para que el pie mantuviese su biomecánica, y así fue, tras una cirugía de más de 2 horas, conseguimos retirar la coalición tarsal y el resultado fue muy satisfactorio.