Mi Falsa Fascitis Plantar. Sergi Hijazo.

Mi Falsa Fascitis Plantar. Sergi Hijazo

En este relato quiero contar mi experiencia como usuario y el transcurso de todo un proceso en el que he estado inverso durante pr√°cticamente tres a√Īos.

Mi nombre es Sergi, tengo 45 a√Īos y trabajo como enfermero en emergencias y en el hospital de mi ciudad Lleida.

Debido a mi trabajo, tengo que pasar muchas horas de pie con lo que eso conlleva. Hace aproximadamente ya tres a√Īos, empec√© con un¬†dolor en la parte del tal√≥n en los dos pies, que al principio no le di importancia, pero a medida que pasaban los d√≠as iba en aumento. Me puse en manos de un pod√≥logo que me instaura unas plantillas ortop√©dicas despu√©s de realizar el estudio pertinente¬† de mi pisada etc. Pasados dos meses el dolor fue en aumento y despu√©s de una segunda cita, por diferentes motivos vi que no era el camino para mi recuperaci√≥n. Paso un mes m√°s y me dirijo a otro pod√≥logo de mi ciudad, al remarcar mi dolor insoportable me realiza mi primera infiltraci√≥n, adem√°s de realizarme unas segundas plantillas. El dolor se calma dos meses pero, despu√©s de ese tiempo, vuelve y esta vez con m√°s fuerza. Seguimos con las infiltraciones, 4 m√°s en total, dando el mismo resultado y me sugiere la¬†cirug√≠a para la fascitis plantar, le pido que me explique c√≥mo ser√≠a la cirug√≠a y me la se√Īala como una intervenci√≥n dolorosa que tendr√≠a un reposo de dos a√Īos aproximadamente. Ni que decir tiene que durante ese tiempo estuve indagando por la red y estuve realizando todos aquellos ejercicios de estiramientos, aplicaci√≥n de frio local, pr√≥tesis nocturnas etc. Finalmente en una p√°gina de corredores encuentro un tratamiento laser que realizan a 160 km de mi casa y antes de mi intervenci√≥n voy a probar esa nueva t√©cnica. Despu√©s de otra visita donde me realizan otras plantillas similares a las que llevaba en forma pero m√°s c√≥modas en amortiguaci√≥n. Inicio el tratamiento con un l√°ser donde encuentro una mejora moment√°nea quiz√°s m√°s som√°tica por el deseo de curarme que por el tratamiento en s√≠. Prosigo con ese tratamiento durante 36 sesiones, cuando lo normal en una fascitis eran unas 11 sesiones o eso me explica. Finalmente, viendo que el progreso era nulo a pesar de mi esfuerzo tanto moral como econ√≥mico, desisto de ese tratamiento e inicio uno de acupuntura y moxibustion (medicina tradicional china) con el mismo resultado.

Desesperado por el incremento de dolor, me planteo la intervenci√≥n quir√ļrgica muy seriamente.

Sigo en mi b√ļsqueda por la red sobre todo para saber si hay alguna tecnolog√≠a puntera donde no me repercutiera a esos dos a√Īos de baja laboral que despu√©s de tanto despendio econ√≥mico en tratamientos banales, no me pod√≠a permitir.

En esa b√ļsqueda encuentro y conozco al Dr. Iborra (Pod√≥logo) por sus m√©ritos en una cirug√≠a novedosa pr√°cticamente nada invasiva y que me da un cierto curioseo por ello.

Me pongo en contacto con el Dr., el cual, despu√©s de una extensa visita donde me explica con pelos y se√Īales toda la informaci√≥n necesaria para poder tomar una decisi√≥n. Decido ponerme en sus manos, pero, lo m√°s inquietante, es que mi problema no era una fascitis plantar en ambos pies, sino que ten√≠a atrapados los nervios, a lo que se le denomina¬†s√≠ndrome del t√ļnel del tarso, imaginaros mi confusi√≥n y desanimo‚Ķa√Īos trat√°ndome de una lesi√≥n que no ten√≠a, con todo lo que conlleva, tiempo perdido, mucho dinero gastado, y en definitiva mucho sufrimiento. Esta visita fue un mi√©rcoles y el viernes lo tuve tan claro que le dije al Dr. Iborra que me operara, y as√≠ fue, ni regrese a Barcelona. El Dr. Iborra Juntamente con su compa√Īero de fatigas el Dr. Villanueva (traumat√≥logo), proceden a realizar la intervenci√≥n, lo que agradezco profundamente para volver a caminar con decencia. Ya que cuando realic√© la primera visita en su centro¬†Cl√≠nica Avanfi, caminaba de puntillas y con un dolor de 8 en una escala del 1 al 10.

Finalmente y para no extenderme más, la intervención fue un éxito rotundo. Tuve unos días de recuperación en la capital, pudiendo caminar mínimamente con unas muletas prácticamente desde el primer día que me intervinieron, y durante los 7-8 días posteriores. Al décimo día dejé las muletas y finalmente a los 23 días posteriores a mi intervención, empecé a trabajar de nuevo. Hoy que escribo este documento han pasado 4 meses, y realizo una vida normal, con cuidado de no forzar y un calzado deportivo muy cómodo, pero sin ninguna limitación en lo que se refiere a esa vida normalizada.

Pensando ya en mi propio objetivo que es iniciar la actividad de running en un grado de prudencia, y seguro que no tardando mucho lo conseguiré.

Agradecer desde estas líneas a todos los profesionales intervinientes, todo el trabajo realizado para que tenga una vida, ya que antes de conocer a los Dres. Iborra y Villanueva no la tenía.

Saludos y muchas gracias

Sergi Hijazo Prades

V√ćDEO: MI FALSA FASCITIS PLANTAR.¬†